Las actividades de lengua
En la presente entrada trataremos los contenidos de la materia de «Didáctica de las lenguas
extranjeras»
impartidos por la profesora Cristina Rodríguez. Durante las sesiones con esta
docente, realizamos una aproximación al enfoque comunicativo de la enseñanza de
idiomas, tanto desde una perspectiva teórica como práctica, e hicimos hincapié
en las actividades de lengua. Dada la gran importancia de los anteriores
elementos en el aula de lenguas extranjeras, a continuación, profundizaremos en
este tema, aportaremos algunos ejemplos y llegaremos a una serie de
conclusiones.
Tradicionalmente, la enseñanza de lenguas extranjeras ha girado en torno a
las cuatro destrezas lingüísticas básicas: la comprensión oral, la compresión
escrita, la expresión oral y la expresión escrita. Esta serie de procesos
neurológicos y fisiológicos se caracteriza por su modo de transmisión (oral o escrito)
y su papel en la comunicación (productivo o receptivo). No obstante, la
comunicación implica elementos más complejos que estas cuatro formas de uso de
la lengua, como son las actividades de expresión, compresión, interacción ymediación. Esta nueva clasificación permite adoptar un enfoque orientado a la
acción, algo de gran relevancia en la sociedad actual, ya que los/las
aprendices de una lengua son agentes sociales que viven en una comunidad donde
se realizan tareas. Dichas tareas no solo están relacionadas con aspectos
lingüísticos, sino también con un contexto mucho más amplio que proporciona a
los actos de habla un sentido y una serie de objetivos. Para conseguir estos
fines, el/la usuario/a de la lengua puede emplear estrategias y competencias
tanto generales como comunicativas, algo muy positivo para el aprendizaje de un
idioma y su contexto sociocultural. Asimismo, tal y como indica el socioconstructivismo,
no podemos desligar al alumnado del contexto social en el que se desarrolla el
acto comunicativo y, por ende, las actividades de interacción y mediación
cobran relevancia en el proceso de aprendizaje. Estos dos modos de comunicación
están directamente relacionados con la co-construcción del conocimiento y, en
consecuencia, con el alcance de los objetivos de una tarea determinada. No
obstante, a pesar de su importancia en la didáctica de las lenguas extranjeras,
las actividades y estrategias de interacción y mediación no fueron incluidas en
el MCER hasta 2018 (año en el que se añadieron al Companion Volume).
En este caso, destacaremos el concepto de mediación, ya que puede resultar
desconocido para algunos/as por su reciente e innovadora introducción en el
aula de lenguas extranjeras. La mediación se basa en la facilitación de la
comprensión mutua gracias a la actuación de los/las usuarios/as de la lengua como
intermediarios/as entre otras personas que, por la razón que sea, tienen
problemas para comunicarse. Una de las características principales de esta
actividad es que puede suponer tanto procesos monolingües como bilingües. Un
ejemplo de ello sería la presencia de la traducción y/o la interpretación en
este tipo de tareas. Este aspecto es especialmente significativo, puesto que
somos muchos/as los/las que nos hemos preguntado alguna vez si es positivo
emplear más de una lengua en la clase de idiomas. En un principio, podría
pensarse que lo más beneficioso para el aprendizaje de un idioma es la total
inmersión en este, sin permitir ningún tipo de interferencia por parte de otra
lengua. Sin embargo, este enfoque didáctico estaría ignorando la competencia plurilingüe y pluricultural y su contribución al desarrollo de los individuos
en el mundo globalizado actual. La mediación pone en valor el plurilingüismo y
la pluriculturalidad y, a su vez, permite trabajar las actividades de
comprensión, expresión e interacción. En consecuencia, podríamos decir que la mediación es una competencia integradora con la que es posible adoptar un
enfoque comunicativo y abarcar múltiples destrezas.
Con el objetivo de presentar toda la información anterior de una forma mucho
más ilustrativa, durante varias sesiones del Máster, tuvimos la oportunidad de
crear nuestras propias actividades y de analizar algunos ejemplos reales de
ejercicios.
En primer lugar, comentamos una actividad que consistía en interactuar de
forma oral y en parejas para obtener y transmitir la información desconocida
por una de las partes, tal y como ocurre en el siguiente ejemplo:
Además, analizamos un ejercicio en el que el alumnado debía traducir y
resumir, de forma escrita, lo relatado oralmente en una guía turística para
transmitírselo a sus amigos/as.
Cabe destacar que en ambas actividades combinamos los modos escritos y orales
y los papeles productivos y receptivos. En consecuencia, también trabajamos el
resto de actividades de lengua, puesto que los/las aprendices deben expresarse,
comprender e interactuar. Además, estas tareas movilizan numerosas estrategias
en el alumnado: este tiene que comprender el problema comunicativo, conocer el
objetivo de la mediación, entender el texto de partida, identificar la
información principal, planificar su forma de intervenir, negociar con su
interlocutor/a, etc. Todas estas acciones deben estar bien guiadas por el
profesorado, por lo que cobra importancia que tengamos claro el objetivo de la
actividad y sepamos cómo transmitírselo a nuestro estudiantado.
En conclusión, podemos apreciar como todas las actividades de la lengua
están relacionadas entre sí y, por ende, no debemos abordarlas de forma
individualizada. Nos encontramos con que la mediación es una actividad
especialmente integradora que permite movilizar múltiples estrategias en el
alumnado. Esta característica nos permitirá acercarnos cada vez más a un
enfoque comunicativo en las aulas y dejar atrás las formas de enseñanza de
idiomas tradicionales.






Bo día Andrea! Quero comezar dándote os parabéns pola túa aportación ao respecto deste tema das actividades de lingua. Como ben dis, a comunicación non só implica as destrezas básicas (comprensión oral e escrita, expresión oral e escrita), senón que existen outras formas impresindibles para a práctica dunha lingua, a través da interacción e a mediación. Resulta interesante, e mesmo sorprendente, saber que estas non foron incluídas no MCER ata o ano 2018, quizá por isto non se lle daba tanta importancia a estes elementos como agora. Concordo contigo na idea de que a mediación facilita a comprensión entre distintos individuos, o que lle outorga ese valor á súa inclusión na ensinanza de idiomas. Relaciono este concepto tamén coa interpretación, profesión que non concibe o seu desenvolvemento sen esta parte de mediación xa que forma un todo. Alén disto, tamén considero que, na actualidade, a competencia plurilingüe e pluricultural é necesaria para facilitar a comunicación entre as persoas xa que, cada vez máis, estamos en contacto con distintas culturas e linguas. Ao igual que na túa conclusión, tamén creo que as actividades de lingua non se deben abordar de forma individualizada. Cada unha das partes contribúe a acadar un mellor nivel de lingua mediante as distintas actividades coas que as traballamos, ás veces, malia non ser tan evidente, están interrelacionadas. Parabéns de novo pola túa entrada!
ResponderEliminarBuenos días Andrea! Primero de todo quería darte la enhorabuena por tu entrada ya que creo que resume a la perfección lo que hicimos durante las primeras sesiones con Cristina.
ResponderEliminarComo tú, encuentro muy interesante el tema de la mediación ya que me parece que puede ser una destreza que permita al alumnado desarrollar distintas habilidades al mismo tiempo que fomenta su motivación al darle una aplicación directamente real al uso de la lengua.
Estas clases me parecieron muy útiles para ver de una forma práctica la organización de actividades atendiendo a las distintas destrezas.
Muchas gracias por tu entrada!